Los dejó a todos fríos y mojados. Alonso se dio un baño de gloria en una pista resbaladiza como un cristal y se adjudicó la pole position, la segunda consecutiva para el asturiano. El de Ferrari aventajó en cuatro décimas a Sebastian Vettel y en 1,2 segundos a Mark Webber, en una de las mejores exhibiciones que se recuerdan.
por marca


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada